martes, 1 de marzo de 2011

[mientras echas un vistazo podrías escuchar esto: / while you take a look at this you could listen to: Low-Sunflower]




Si, lo sé, he vuelto a hacerlo, he vuelto a estar perdido demasiado tiempo; pero debo decir que es porque estos pocos meses que llevamos de 2011 han estado bastante cargados de obligaciones y diversiones, y el tiempo escasea.
No os voy a contar nada nuevo en este post, la intención es más bien retomar el contacto que he perdido con la pobre Edie en las últimas semanas.
Sigo dibujando y diseñando, con suerte en los próximos meses se materialicen algunos de los diseños que se me han ido ocurriendo estos pasados meses, pero poco a poco,que todavía tengo mucho por aprender antes de poder enseñaros nada en concreto.
Buscando cuáles de esos diseños sería interesante llevar a cabo me he dado cuenta de algo que me lleva preocupando desde que era pequeño y cogía un lápiz por primera vez: la falta de estilo. Siempre he envidiado a esa gente que son capaces de hacer de su forma de trazar un dibujo algo reconocible sin necesidad de firmarlos. Ya sean grandes ilustradores o mediocres dibujantes el estilo es, a mi parecer, mucho más importante en la mayoría de las ocasiones que el talento en si mismo.
Es por eso que me preocupo al poner todos mis dibujos unos al lado de otros... nada que ver; soy incapaz de encontrar un rasgo común en ellos que me identifique a mi como su autor. ¿Podría ser el eclecticismo gráfico mi seña de identidad? Espero que si algún día alcanzo ese éxito con el que todos soñamos, algún iletrado profesor de plástica de secundaria obligue a sus alumnos a comentar mi electicismo gráfico como pregunta de examen. Soñar es gratis.